Etiopía
Etiopía, al este de África, es la cuna del café – aquí es dónde fue descubierto por primera vez. Como es propio de su antiguo origen, el café de estas tierras está lleno de historia y misterio. Su sabor es en general seductor y complejo como su mitología. Su aroma fugaz y delicado puede presentar notas más complejas a frutas.
Con aroma a limón, naranja, bergamota y bayas. Café con sabor a aceite de bergamota, bayas dulces (moras, grosellas negras), limón y naranja en buena armonía. De tueste fácil, desarrollo rápido y consistente.
Café de aroma a cerezas, naranja/albaricoque, frutas del bosque. Con intenso sabor a cerezas, albaricoque y melocotón completamente maduros, gusto a limón, cuerpo mediano y pequeñas notas de amargor, finalización con sabor a tierra. Tueste fácil, desarrollo rápido y consistente.
Café de impresión muy buena, con aroma de bayas rojas. Resulta en una taza dulce y aromática que tiene mucho que ofrecer, buen sabor a bayas y naranjas; la estructura es dulce y suave pero le falta algo de solidez/presencia. Sin embargo, la taza es muy limpia y equilibrada; lo típico para café orgánico es que se vuelva un poco hueco. A menudo se compara el Sidamo a su hermano Yirgacheffe pero el Sidamo, especialmente el orgánico, no tiene la misma solidez y calidad dominante características del Yirgacheffe. El tueste es difícil debido al variado tamaño de los granos y a su dureza; se recomienda un comienzo cuidadoso para que los granos empiecen a absorber el calor; hay que tostar con cuidado y prestando mucha atención.
De aroma excelente a bayas rojas y negras. Ofrece una taza maravillosa, dulce y aromática, que lo tiene todo; mucho sabor a bayas, estructura dulce y suave y muy limpia y equilibrada. Esté café es de los mejores producidos en Etiopía. El tueste es difícil debido al tamaño variado y la dureza de los granos; se aconseja un comienzo cuidadoso para que los granos empiecen a absorber el calor; deben tostarse cuidadosamente y prestando mucha atención.